Cuánto cuesta el marketing para un despacho de abogados
Casi ningún despacho pregunta «cuánto cuesta el marketing» esperando una cifra. Pregunta otra cosa: si lo que le van a cobrar guarda alguna relación con lo que va a recibir. La duda es razonable, porque en este sector el precio casi nunca se publica. Se pide una reunión, se hace un diagnóstico y al final aparece un número que el despacho no tiene con qué comparar.
Nosotros publicamos la tarifa completa, servicio por servicio, en la página de presupuesto. Este artículo explica lo que hay detrás de esas cifras: qué se paga en cada partida, qué hace que un presupuesto suba y qué preguntas separan una oferta comparable de una que no lo es. Los importes son los nuestros, sin IVA, y los servicios mensuales se contratan con un compromiso inicial de tres meses.
Por qué casi nadie publica precios
La respuesta honesta es que un precio publicado quita margen de maniobra. Si el número está a la vista, no se puede ajustar hacia arriba según lo que parezca que el cliente puede pagar, y la conversación empieza con el despacho sabiendo tanto como la agencia. Publicarlo es renunciar a esa ventaja a cambio de otra: que quien llega ya sepa si esto le encaja, y que la primera reunión sirva para hablar de su despacho en vez de para regatear.
Hay un motivo legítimo detrás del «depende», eso también es cierto: dos despachos con la misma facturación pueden necesitar trabajos muy distintos. Pero «depende» justifica dar un rango, no ocultar toda referencia.
Las tres cosas que de verdad mueven el precio
Cuántas materias quiere trabajar. Un despacho que solo quiere aparecer en extranjería necesita mucho menos contenido que uno con seis áreas que quiere visibilidad en todas. Cada materia es, en la práctica, un proyecto pequeño: sus páginas, sus textos, su seguimiento. Lo desarrollamos en doce áreas de práctica y su posicionamiento.
Contra quién compite y dónde. Posicionar un despacho en una capital de provincia con cuatro competidores no cuesta lo mismo que hacerlo en Madrid frente a firmas que llevan años invirtiendo. No es que el trabajo sea distinto: es que hace falta más y durante más tiempo.
Quién escribe. Es la partida que más presupuestos hunde y la que menos se mira. Si los textos los pone el despacho, el precio baja y el proyecto se para seis meses, porque nadie tiene tiempo de escribirlos entre vistas y plazos. Si los escribe la agencia, el precio sube y el proyecto avanza. Conviene decidirlo antes de firmar, no después.
Qué cuesta cada cosa
Estas son nuestras tarifas. No son una media del sector ni una estimación: son lo que cobramos.
Posicionamiento en buscadores
- Posicionamiento SEO web: 460 €/mes
- SEO local (Google Business): 175 €/mes
- Link building: 230 €/mes
- Auditoría SEO on-page y off-page: 460 €, pago único
El SEO local es, para la mayoría de despachos pequeños y medianos, el que antes se nota: trabaja la ficha de Google, que es por donde llega buena parte de quien busca abogado cerca. Lo contamos en la ficha de Google de su despacho. Y si quiere el detalle de qué incluye cada partida de SEO, está en cuánto cuesta el SEO de un despacho.
Publicidad de pago
- Gestión de Google Ads: 230 €/mes
- Gestión de Meta Ads: 230 €/mes
- Auditoría de cuenta Google Ads: 175 €, pago único
- Auditoría de cuenta Meta Ads: 175 €, pago único
- Configuración inicial de campañas: 400 €, pago único
Un aviso que evita la discusión de la primera factura: esa cifra es la gestión, no la inversión publicitaria. El dinero que va a Google o a Meta se paga aparte y suele ser bastante mayor que la gestión. Cuánto, depende de la materia y de la plaza; el cálculo entero está en cuánto cuesta captar un cliente por Google Ads, y lo propio de redes sociales en cuánto cuesta anunciarse en redes.
Web y marca
- Diseño web y WordPress: 1.490 €, pago único
- Branding e identidad: 1.190 €, pago único
- Mantenimiento web: 120 €/mes
Qué hay dentro de un presupuesto de web, y por qué dos pueden separarse por un factor de diez sin que ninguno esté inflado, lo tratamos en cuánto cuesta una web para un despacho.
Contenido y reputación
- Redes sociales y contenido: 350 €/mes
- Email y automatización: 290 €/mes
- Copywriting jurídico: 290 €/mes
- Reputación online: 230 €/mes
Captación y seguimiento de clientes
- Captación automática de leads: 240 €/mes
- Seguimiento de leads por email y WhatsApp: 220 €/mes
- Cualificación de leads con IA: 180 €/mes
- WhatsApp del despacho automatizado: 190 €/mes
- Agenda y reserva de citas automática: 120 €/mes
- Implantación de CRM y automatización de leads: 890 €, pago único
Esta familia suele infravalorarse y es la que más asuntos salva. Un despacho que tarda dos días en contestar pierde clientes que ya había pagado por conseguir: lo explicamos en tardar en responder a un cliente.
Inteligencia artificial y automatización
- Automatización de procesos con IA: 290 €/mes
- Asistente IA de redacción de documentos: 260 €/mes
- Resúmenes de documentos y expedientes con IA: 230 €/mes
- Chatbot con IA para su web: 190 €/mes
- Integración de IA con su gestor o CRM: 590 €, pago único
- Implantación de automatizaciones: 690 €, pago único
- Auditoría de procesos automatizables: 290 €, pago único
Consultoría y formación
- Consultoría estratégica: 450 €/mes
- Sesión de consultoría de 90 minutos: 175 €, pago único
- Mentoría de IA continua: 150 €/mes
- Curso de IA para su despacho: 390 €, pago único
- Formación avanzada (IA jurídica para el equipo): 590 €, pago único
Cómo se combinan sin gastar de más
Un despacho que empieza rara vez necesita más de dos o tres partidas. Lo habitual es que la base sea el SEO local, porque es lo que antes da señal y lo más barato de sostener, y que encima se ponga una sola cosa más según lo que falte: contenido si la web no tiene nada que posicionar, publicidad si hace falta volumen ya, o automatización de la respuesta si el problema no es que no lleguen consultas sino que se enfrían.
Poner las tres a la vez el primer mes es la forma más rápida de gastar sin saber qué funcionó. Y saber qué funcionó importa más de lo que parece: qué medir en el marketing de un despacho.
Lo que ningún presupuesto le puede prometer
Ninguna agencia puede garantizarle una posición en Google ni un número de clientes. Nosotros tampoco. No es modestia: el código deontológico de la abogacía limita lo que un despacho puede prometer en su publicidad, y todo lo que publicamos en su nombre queda sujeto a ese límite. Una agencia que le garantice resultados o le está vendiendo humo, o le está preparando un problema colegial.
Lo que sí se puede comprometer es el trabajo: qué se entrega, cada cuánto y con qué se mide. Si un presupuesto no dice eso, no es comparable con ninguno.
Cuatro preguntas antes de firmar
Sirven con nosotros y con cualquiera. Qué incluye exactamente la cuota mensual y qué se factura aparte. Si la inversión publicitaria está dentro del precio o va por su cuenta. Quién queda como titular del dominio, de la web y de las cuentas de anuncios cuando la relación termine. Y qué ocurre si a los tres meses quiere parar.
Las cuatro respuestas deberían darse por escrito y sin rodeos. Si alguna incomoda, ahí está el problema del presupuesto.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta como mínimo el marketing para un despacho de abogados?
Los servicios recurrentes más económicos de nuestra tarifa son el mantenimiento web y la agenda de citas automática, ambos a 120 €/mes. Para trabajar visibilidad, el punto de entrada habitual es el SEO local a 175 €/mes. Todos los importes son sin IVA y los servicios mensuales tienen un compromiso inicial de tres meses.
¿La inversión en Google Ads está incluida en el precio de gestión?
No. La gestión de Google Ads son 230 €/mes y cubre el trabajo sobre la cuenta. El dinero que se paga a Google por los anuncios va aparte, se factura directamente y suele ser superior a la gestión. Cualquier presupuesto debería separar ambas cosas con claridad.
¿Por qué la mayoría de agencias de marketing jurídico no publica sus precios?
Porque un precio publicado impide ajustar la cifra según lo que parezca que el cliente puede pagar. Existe además un motivo legítimo: el alcance varía mucho de un despacho a otro. Pero eso justifica publicar rangos, no ocultar toda referencia.
¿Pueden garantizarme que apareceré el primero en Google?
No, y conviene desconfiar de quien lo garantice. Además de ser imposible de asegurar, el código deontológico de la abogacía limita lo que un despacho puede prometer en su publicidad. Lo que sí se compromete es el trabajo concreto y la forma de medirlo.
Y si quiere el número de su caso
El configurador de presupuesto suma las partidas que marque y da el total, sin pedir datos ni registro. Si prefiere hablarlo, la videollamada de treinta minutos no tiene coste y termina con un diagnóstico por escrito, sea o no cliente.