Cuánto cuesta realmente captar un cliente por Google Ads en abogacía
Es la pregunta que antes o después aparece: cuánto cuesta traer un cliente por Google Ads. La respuesta honesta incomoda un poco, porque no es una cifra, es un método. Cualquiera que le dé un número redondo de coste por cliente para «la abogacía» está adivinando o vendiéndole algo.
Por qué desconfiar de la cifra redonda
El coste de captar un cliente por publicidad de pago depende de tantas variables propias de cada despacho que las medias generales apenas informan. Un dato de mercado sobre «coste por cliente en servicios jurídicos» mezcla realidades tan distintas (materias, ciudades, niveles de competencia) que, aplicado a su caso, puede errar por mucho. Le conviene entender el cálculo para juzgar por sí mismo, no memorizar un número ajeno.
El método de cálculo
La cadena es sencilla de enunciar. Usted paga por cada clic en su anuncio (el coste por clic). De cada cien personas que llegan a su página, solo algunas dejan sus datos o llaman: es la tasa de conversión de la landing. Y de esos contactos, solo una parte acaba contratando: es la tasa de cierre. El coste por cliente resulta de dividir el coste por clic entre el producto de esas dos tasas.
Dicho de otro modo: coste por cliente = coste por clic dividido entre (conversión de la landing × tasa de cierre). Cada eslabón importa, y una mejora en la web o en la atención telefónica puede abaratar la captación tanto como bajar el precio del clic.
Un ejemplo con números inventados
Para ver la mecánica, tomemos cifras inventadas a modo de ejemplo, que no representan ningún mercado real:
- Coste por clic: 3 euros (inventado para el ejemplo).
- Conversión de la landing: 5 de cada 100 visitas dejan contacto (inventado).
- Tasa de cierre: contrata 1 de cada 5 contactos, un 20 por ciento (inventado).
Con esos supuestos, la proporción de clics que acaban contratando sale de multiplicar 0,05 por 0,20, es decir, un 1 por ciento. El coste por cliente sería 3 euros divididos entre 0,01, esto es, 300 euros. Cambie cualquiera de los tres números y el resultado se mueve mucho: si la landing convirtiera el doble, el coste por cliente se reduciría a la mitad. Insisto en que son cifras inventadas para ilustrar el cálculo; su caso real dará otra cosa.
Las variables que lo mueven
- La materia. No cuesta lo mismo un clic en un asunto muy disputado por muchos despachos que en uno de nicho.
- La competencia. Cuantos más anunciantes pujan por lo mismo, más sube el precio del clic.
- La zona. Una gran ciudad y una comarca tienen precios y volúmenes distintos.
- La calidad de la web. Una página clara, rápida y que genera confianza convierte más, y eso abarata cada cliente.
- La atención al contacto. Responder pronto y bien a quien llama o escribe eleva la tasa de cierre, el eslabón que más suele descuidarse.
Por qué su caso se parece poco a cualquier media
Junte todo lo anterior y entenderá por qué una media de sector le dice poco. Dos despachos de la misma materia, en la misma ciudad, pueden tener costes por cliente muy distintos solo por cómo es su web y cómo atienden el teléfono. La cifra que a usted le importa no se lee en un estudio; se obtiene midiendo sus propios clics, sus propias conversiones y sus propios cierres durante un tiempo suficiente.
Mi recomendación es simple: desconfíe de las promesas de coste por cliente y exija, en cambio, que le enseñen el método y midan su caso. La ventaja es que, una vez tiene esos tres números, deja de depender de medias ajenas y puede decidir con datos propios si la publicidad de pago le compensa.
Sobre lo que sí se puede publicar con cifras: la gestión de la campaña tiene precio cerrado y la inversión en anuncios va aparte, y son dos conceptos distintos. Están separados en nuestro catálogo público de precios.