Mantenimiento web para despachos de abogados
Una web sin mantener no se queda igual: se degrada. Lo que hoy funciona, en un año va lento y en dos deja de recibir consultas sin que nadie se entere.
Servicios
Casi todos los despachos con los que hablamos cuentan la misma historia: pagaron una web hace unos años, quedó bien, y desde entonces nadie la ha tocado. No es dejadez. Es que nadie les explicó que una web no es un folleto impreso, sino un programa conectado a internet que envejece solo.
Lo que envejece no se ve desde fuera. El gestor de contenidos publica parches de seguridad cada pocas semanas y, si no se aplican, la web queda expuesta a fallos que ya son públicos y que se explotan de forma automática. No hace falta que nadie tenga interés en su despacho: hay robots rastreando internet a la busca de versiones sin actualizar.
Después está lo que sí se nota, pero tarde. El formulario que dejó de enviar correos y nadie lo advirtió durante cinco meses. El certificado caducado que puso un aviso de sitio no seguro delante de cada visitante. La web que tarda seis segundos en abrir en un móvil porque alguien subió una fotografía de ocho megas.
Ese último caso es el más caro y el más frecuente. Un despacho pierde consultas durante meses sin enterarse, porque nadie mira las estadísticas y quien entra y se va no deja queja.
Qué entregamos
Actualizaciones
Gestor de contenidos, plantilla y extensiones al día, aplicadas primero en una copia de prueba y solo después en la web real. Si una actualización rompe algo, se revierte antes de que lo vea nadie.
Copias de seguridad
Copia diaria guardada fuera del servidor, con treinta días de histórico. Volver a una versión anterior es cuestión de minutos, no de rehacer la web.
Seguridad
Cortafuegos, control de intentos de acceso, revisión de usuarios y renovación del certificado. Si aparece una vulnerabilidad grave en algún componente que use su web, se parchea sin esperar al ciclo mensual.
Vigilancia de caída
Comprobación cada cinco minutos desde fuera. Si la web deja de responder, nos enteramos nosotros antes que usted, y normalmente antes que su primer visitante del día.
Comprobación del formulario
Una prueba de envío real cada mes. Es el fallo silencioso más caro que existe: nadie reclama por un formulario que no llega, simplemente se va a otro despacho.
Cambios menores
Hasta una hora al mes de retoques: corregir un texto, actualizar un dato, cambiar una fotografía o publicar una nota. Sin presupuestar cada cosa por separado.
Revisión trimestral
Velocidad en móvil, enlaces rotos, errores en buscadores y espacio ocupado. Sale un correo breve con lo que hemos encontrado y lo que hemos corregido.
Cómo trabajamos
Copia de prueba
Existe una réplica de su web donde se ensaya todo antes de tocar la que ven sus clientes. Nada se aplica en directo sin haberlo probado.
Ventana de intervención
Las actualizaciones se aplican fuera del horario de despacho. Si algo requiere parar la web unos minutos, se avisa antes.
Un solo interlocutor
Escribe a una dirección y responde una persona que conoce su web. No hay sistema de tiques ni niveles de soporte.
Sin secuestro
Dominio, alojamiento y accesos siguen a nombre del despacho. Si un día decide llevarse el mantenimiento a otro sitio, no tiene que pedirnos permiso ni esperar a nadie.
Preguntas que salen siempre
¿Es obligatorio contratarlo si me hacen la web?
No. La web es suya con o sin mantenimiento, y se la entregamos funcionando y documentada. Lo que sí le diremos es que, si nadie aplica las actualizaciones, en poco más de un año tendrá problemas. Si prefiere encargárselo a su informático de confianza, nos parece bien y le dejamos por escrito qué hay que vigilar.
¿Sirve para una web que no han hecho ustedes?
Sí, pero antes la revisamos. Si está construida sobre componentes abandonados o tiene modificaciones hechas a mano sobre la plantilla, el mantenimiento cuesta más de lo que parece y se lo diremos antes de aceptar. En algún caso sale más barato rehacerla que sostenerla.
¿Qué entra en la hora de cambios menores?
Todo lo que sea modificar lo que ya existe: textos, datos de contacto, fotografías, publicar una nota o añadir un miembro al equipo. No entra crear páginas nuevas, rehacer una sección ni desarrollar funciones, porque eso ya es un encargo aparte. Las horas no consumidas no se acumulan de un mes a otro.
¿Y si la web se cae un domingo?
La vigilancia funciona todos los días, así que el aviso nos llega igual. Lo que no le vamos a prometer es un tiempo de respuesta de una hora en fin de semana, porque somos un equipo pequeño y sería mentira. En la práctica, la mayoría de caídas son del proveedor de alojamiento y se resuelven solas.
¿Incluye el alojamiento?
No. El alojamiento lo contrata el despacho a su nombre y suele costar entre cincuenta y cien euros al año. Preferimos que sea así para que la factura y el control sean suyos, y le decimos qué proveedor le conviene según el tamaño de la web.
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