Mantenimiento web para despachos de abogados
Una web sin mantener no se queda igual: se degrada. Lo que hoy funciona puede ir lento en un año y dejar de recibir consultas sin que nadie se entere.
Servicios
Es una historia posible: un despacho pagó una web hace unos años, quedó bien, y desde entonces nadie la ha tocado. No es dejadez. Es que nadie les explicó que una web no es un folleto impreso, sino un programa conectado a internet que envejece solo.
Lo que envejece no se ve desde fuera. El gestor de contenidos publica parches de seguridad cada pocas semanas y, si no se aplican, la web queda expuesta a fallos que ya son públicos y que se explotan de forma automática. No hace falta que nadie tenga interés en su despacho: hay robots rastreando internet a la busca de versiones sin actualizar.
Después está lo que sí se nota, pero tarde. El formulario que deja de enviar correos y nadie lo advierte en meses. El certificado caducado que puso un aviso de sitio no seguro delante de cada visitante. La web que tarda seis segundos en abrir en un móvil porque alguien subió una fotografía de ocho megas.
Ese último caso es el más caro. Un despacho pierde consultas durante meses sin enterarse, porque nadie mira las estadísticas y quien entra y se va no deja queja.
El mantenimiento web cuesta 130 € al mes + IVA, con un alta de montaje de 195 € + IVA, de pago único, que no se cobra si la web la hizo o rectificó Lexia. Incluye una web WordPress, 30 minutos de cambios al mes, una prueba de formulario y una revisión trimestral; lo que supere eso se presupuesta aparte. Sin compromiso de permanencia: mes a mes, con 30 días de aviso. El alta de montaje, de pago único, no se devuelve una vez empezado el montaje.
Qué entregamos
Actualizaciones
Gestor de contenidos, plantilla y extensiones al día, aplicadas primero en una copia de prueba y solo después en la web real. Si una actualización rompe algo, se revierte desde la copia.
Copias de seguridad
Copias de la web para poder volver a una versión anterior si algo falla, sin rehacerla.
Comprobación del formulario
Una prueba de envío real cada mes. Es un fallo silencioso: nadie reclama por un formulario que no llega, simplemente se va a otro despacho.
Cambios menores
Hasta 30 minutos al mes de retoques: corregir un texto, actualizar un dato, cambiar una fotografía o publicar una nota. Sin presupuestar cada cosa por separado.
Revisión trimestral
Velocidad en móvil, enlaces rotos, errores en buscadores y espacio ocupado. Sale un correo breve con lo que hemos encontrado y lo que hemos corregido.
Cómo trabajamos
Copia de prueba
Cuando el alojamiento lo permite, hay una réplica de su web donde se ensaya todo antes de tocar la que ven sus clientes. Nada se aplica en directo sin haberlo probado.
Ventana de intervención
Las actualizaciones se aplican fuera del horario de despacho. Si algo requiere parar la web unos minutos, se avisa antes.
Un solo interlocutor
Escribe a una dirección y responde una persona que conoce su web. No hay sistema de tiques ni niveles de soporte.
Sin secuestro
Dominio, alojamiento y accesos siguen a nombre del despacho. Si un día decide llevarse el mantenimiento a otro sitio, no tiene que pedirnos permiso ni esperar a nadie.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio contratarlo si me hacen la web?
No. La web es suya con o sin mantenimiento, y se la entregamos funcionando y documentada. Lo que sí le diremos es que, si nadie aplica las actualizaciones, con el tiempo tendrá problemas de seguridad o de compatibilidad. Si prefiere encargárselo a su informático de confianza, nos parece bien y le dejamos por escrito qué hay que vigilar.
¿Sirve para una web que no han hecho ustedes?
Sí, pero antes la revisamos. Si está construida sobre componentes abandonados o tiene modificaciones hechas a mano sobre la plantilla, el mantenimiento cuesta más de lo que parece y se lo diremos antes de aceptar. En algún caso sale más barato rehacerla que sostenerla.
¿Qué entra en los 30 minutos de cambios menores?
Todo lo que sea modificar lo que ya existe: textos, datos de contacto, fotografías, publicar una nota o añadir un miembro al equipo. No entra crear páginas nuevas, rehacer una sección ni desarrollar funciones, porque eso ya es un encargo aparte. El tiempo no consumido no se acumula de un mes a otro. Lo que supere los 30 minutos se presupuesta aparte.
¿Y si la web se cae un domingo?
El mantenimiento no incluye vigilancia de caídas: si la web deja de responder, avísenos por escrito y lo revisamos. Lo que no le vamos a prometer es un tiempo de respuesta de una hora en fin de semana, porque trabajamos con pocos encargos a la vez y sería mentira. Una caída puede ser del proveedor de alojamiento y resolverse sola.
¿Incluye el alojamiento?
No. El alojamiento lo contrata el despacho a su nombre, y su precio depende del proveedor y del tamaño de la web. Preferimos que sea así para que la factura y el control sean suyos, y le decimos qué proveedor le conviene según el tamaño de la web.
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