Publicidad y captación para despachos
Campañas de captación en buscadores y redes, medidas por consulta cualificada. Se encienden cuando el resto ya está en su sitio.
Servicios
La publicidad es el único servicio que decimos abiertamente que no debería contratar el primer mes. Si la web no convierte, pagar por llevar gente a esa web es quemar dinero con una precisión notable.
Cuando la base está montada, la publicidad jurídica funciona bien porque la intención de búsqueda es altísima: nadie busca un abogado de familia por entretenimiento.
Medimos por consulta cualificada, es decir, por contacto que encaja con lo que el despacho quiere llevar. El coste por clic es un dato intermedio que no le sirve para decidir nada.
Conviene entender por qué la publicidad jurídica es cara. Un clic en una búsqueda de abogado cuesta bastante más que en la mayoría de sectores, y la razón es sencilla: el valor de un solo encargo justifica pujas altas, así que todos los despachos que anuncian pujan alto. Eso significa que competir a base de aparecer más veces es una carrera que gana quien tenga el bolsillo más hondo. La forma de ganar dinero aquí no es pujar más, sino filtrar mejor: pagar solo por las búsquedas de la materia y el ámbito que le interesan, y excluir sin piedad todo lo demás.
Ahí está el trabajo que casi nadie hace. Una campaña de un despacho laboralista que no excluya términos como «gratis», «de oficio», «turno de oficio», «modelo» o «cómo hacerlo yo mismo» va a pagar por decenas de clics de personas que no van a contratar a nadie. Las listas de exclusión se construyen mirando cada semana qué se ha buscado realmente para llegar a su anuncio, y se van afinando durante meses. Esa revisión es la diferencia entre una campaña rentable y una que se financia con optimismo.
Hay materias en las que directamente desaconsejamos anunciarse. Cuando el asunto tiene un valor bajo y el ciclo es rápido, el coste de captación se come el margen. Cuando el cliente compara diez despachos por precio, la publicidad solo acelera esa comparación. Se lo diremos antes de empezar, aunque signifique un encargo menos, porque una campaña que no sale a cuenta acaba en una cancelación a los tres meses y con la sensación de que esto no funciona.
Y una restricción propia del sector que conviene decir alto: la publicidad de un despacho está sujeta al código deontológico. Los anuncios no pueden prometer resultados, ni compararse con otros despachos, ni sugerir cercanía con tribunales, ni usar el caso de un cliente identificable. También hay condiciones sobre la captación de personas afectadas por un siniestro reciente. Revisamos cada texto contra eso antes de que se publique, porque el que responde ante su colegio es usted.
Qué entregamos
Campañas de búsqueda
Google Ads sobre las materias y el ámbito geográfico que decida el despacho, con exclusiones para filtrar lo que no interesa.
Campañas en redes
Cuando tiene sentido, que es menos veces de lo que se dice. Útil para guías y para notoriedad, poco para captación directa.
Páginas de destino
Página específica por campaña. Enviar tráfico de pago a la portada es el error más caro y más frecuente.
Seguimiento
Llamadas, formularios y reservas atribuidas a su origen, con el consentimiento configurado conforme al RGPD.
Control deontológico
Revisión de los anuncios contra la normativa colegial. Nada que prometa resultados ni compare con otros despachos.
Informe mensual
Consultas, coste por consulta cualificada y qué se apaga el mes siguiente.
Cómo montamos una campaña
1. Comprobación previa
Antes de gastar un euro miramos si la web convierte, si los formularios llegan a alguien y si hay quien atienda una llamada en horario razonable. Si algo de esto falla, la campaña espera.
2. Definición de lo que se quiere captar
Materia, ámbito geográfico y tipo de asunto que el despacho quiere y puede llevar. También lo que no quiere. Sin esa segunda lista, la campaña trae volumen y usted pierde mañanas descartando.
3. Estructura y exclusiones
Una campaña por materia, con su lista de términos excluidos desde el primer día. Empezamos restrictivos y abrimos si hay margen, nunca al revés: abrir es barato, cerrar cuesta el presupuesto del mes.
4. Anuncios y página de destino
Texto del anuncio y página específica que continúa exactamente lo que el anuncio prometía. Todo revisado contra la normativa colegial antes de activarse.
5. Medición hasta la consulta
Llamadas, formularios y reservas atribuidos a su campaña de origen, con el consentimiento configurado conforme al RGPD. Sin esto no se sabe qué apagar, y apagar bien es donde está el ahorro.
6. Revisión semanal y decisión mensual
Cada semana miramos qué búsquedas reales han entrado y ampliamos exclusiones. Cada mes decidimos qué se mantiene, qué se apaga y si conviene mover presupuesto entre materias.
¿Está su web preparada para recibir tráfico de pago?
Si no sabe cuántas consultas recibió su web el mes pasado ni de dónde vinieron, la respuesta es no. Es lo primero que miramos en el diagnóstico, y en bastantes casos la recomendación es esperar dos meses y arreglar eso antes.
Preguntas que salen siempre
¿Cuánto hay que invertir para que tenga sentido?
No damos una cifra sin ver su materia y su plaza, porque el coste de un clic en extranjería y en mercantil no se parecen en nada. Lo que sí le decimos en el diagnóstico es cuánto costaría aproximadamente estar presente en las búsquedas que le interesan, con los datos de su sector, para que decida con una cifra delante y no a ciegas.
¿Cuándo se ven las primeras consultas?
A diferencia del SEO, aquí el tráfico llega el mismo día que se activa. Lo que tarda es la parte rentable: las primeras semanas se paga por aprender qué búsquedas traen consultas buenas y cuáles no. Por eso el primer mes no es representativo, y juzgar la campaña por él lleva a apagarla justo antes de que empiece a funcionar.
¿Podemos anunciarnos siendo abogados?
Sí, con límites. La publicidad de la abogacía es lícita, pero el código deontológico prohíbe prometer resultados, compararse con otros despachos, sugerir influencia sobre tribunales y usar casos que permitan identificar a un cliente. Trabajamos dentro de esos límites y revisamos cada anuncio antes de publicarlo.
¿Nos ata a un contrato largo?
La gestión de campañas es un servicio continuado y pedimos un compromiso inicial de tres meses, porque antes no hay datos suficientes para juzgar si funciona. El presupuesto de medios lo paga usted directamente a la plataforma y puede subirlo, bajarlo o pararlo cuando quiera. Nunca gestionamos su dinero de publicidad desde una cuenta nuestra.
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