Diseño de webs para despachos de abogados

Un sitio que explica un servicio complejo a alguien que está preocupado, y que recoge la consulta sin fricción.

Servicios

Quien entra en la web de un abogado no está comparando diseños. Está asustado, tiene prisa y quiere saber tres cosas: si usted lleva su tipo de asunto, si parece competente y cómo se le contacta.

Las webs de despacho pueden fallar en la primera. Enumeran doce áreas de práctica en la portada y el visitante no llega a saber si el suyo es un caso que aquí se atiende.

Construimos la estructura a partir del posicionamiento, escribimos los textos con usted y medimos desde el primer día de dónde vienen las consultas.

Hay un error de arquitectura que conviene revisar en los sitios de despacho: la página de área de práctica. Puede quedarse en un párrafo de doscientas palabras que dice que el despacho tiene amplia experiencia en derecho de familia y que cuenta con un equipo altamente cualificado. Esa página no responde ninguna pregunta, no aparece en ninguna búsqueda y no convence a nadie. La alternativa es escribir una página por asunto concreto, con lo que va a pasar, en qué plazos y qué decisiones tendrá que tomar el cliente por el camino.

La segunda cuestión es el equipo. En un despacho, quién lleva el asunto importa más que la firma, y sin embargo las fichas de los profesionales pueden quedarse en un listado de titulaciones y másteres. Un socio de más de veinte años en concursal no necesita presumir de su licenciatura; necesita que se entienda qué tipo de asuntos ha llevado y cómo trabaja. Esas páginas pueden estar entre las más visitadas de una web de despacho, después de la portada.

La tercera es la recogida de la consulta. Quien entra en la web de un abogado puede no querer rellenar un formulario de nueve campos que le pregunta el NIF antes de haber hablado con nadie. Quiere saber si puede llamar y a qué hora. Reducir el formulario, poner el teléfono visible y explicar qué ocurre después de escribir puede mover más consultas que un rediseño.

Y una cuestión que en este sector no es accesoria: el sitio maneja datos de personas que están contando un problema legal. Eso obliga a informar del tratamiento en el propio formulario, a configurar el consentimiento de cookies de forma que se pueda rechazar con un clic y a no dejar las consultas circulando por servicios de terceros sin control. Lo montamos así de partida porque corregirlo después es más caro y más incómodo.

Diseño web y WordPress cuesta 1.690 € + IVA, en pago único: hasta 8 páginas y 3 textos legales, 2 rondas de ajuste y una sesión de formación grabada. Incluye la medición: Search Console, analítica y hasta 5 conversiones. Cada página extra, 390 € + IVA.

Páginas sueltas para captar consultas

Landing de captación · 390 € + IVA, pago único

Una página dedicada a una materia, con un formulario que recoge la consulta, publicada en su propia web. Incluye una entrevista de 30 a 40 minutos, la redacción con su revisión, la maquetación, el formulario con su información de privacidad y la prueba de que cada envío llega, la revisión en móvil y una ronda de ajustes. Hasta 4 secciones y un formulario. No incluye los textos legales del despacho, el aviso de cookies, los anuncios, la fotografía ni páginas por ciudad donde no haya sede. El plazo se fija en la propuesta.

Landing de campaña · 780 € + IVA, pago único

La página a la que llega quien hace clic en un anuncio, con los argumentos y las preguntas frecuentes escritos para esa campaña. Incluye el briefing, la redacción, el diseño y la maquetación de hasta 8 secciones, el formulario con la medición de sus conversiones, un segundo titular para comparar y una ronda de ajustes. Los textos se leen con la hoja de reglas de Lexia Marketing, que no es asesoramiento jurídico: la validación final es del despacho. No incluye el aviso de cookies ni las etiquetas de los anuncios (las trabaja la Puesta a punto de la medición o la Rectificación web), páginas por ciudad sin sede ni la inversión en anuncios.

Qué entregamos

Arquitectura

Qué páginas existen, cómo se relacionan y qué hace cada una. Se decide antes de diseñar nada.

Redacción

Textos escritos por nosotros y revisados por usted. Nada se publica sin que un abogado del despacho lo haya validado.

Diseño y construcción

Sitio propio, rápido en móvil y accesible. Preparado para que su equipo pueda actualizar contenidos sin depender de nosotros.

Recogida de consulta

Formularios, teléfono y un enlace a WhatsApp o a su reserva de cita, según cómo trabaje el despacho. Con seguimiento de cuál funciona. La Agenda y reserva de citas automática y los chatbots se contratan aparte.

Medición

Analítica instalada y configurada antes del lanzamiento, con aviso legal y política de cookies conformes al RGPD.

Traspaso

Dominio, hosting y accesos a su nombre. La web es del despacho, no de la agencia.

Cómo se construye

1. Revisión de lo que hay

Miramos qué páginas de su web actual reciben visitas, cuáles no las recibe nadie y por dónde entra hoy la gente. Si hay páginas que no recibe nadie, verlo con datos decide qué se conserva.

2. Arquitectura sobre papel

Un esquema con todas las páginas, su función y cómo se enlazan entre sí. Se aprueba antes de diseñar nada. Discutir la estructura sobre un esquema cuesta una hora; discutirla sobre un sitio ya construido cuesta un mes.

3. Textos primero

Escribimos el contenido antes que el diseño, a partir de una entrevista con el profesional que lleva cada materia. Diseñar con texto de relleno produce sitios bonitos en los que luego no cabe lo que hay que decir.

4. Diseño sobre contenido real

Maquetamos con los textos aprobados y con las fotos definitivas. Primero la vista de móvil, que es por donde pueden llegar las consultas fuera del horario de oficina.

5. Construcción y pruebas

Desarrollo del sitio, revisión de velocidad, accesibilidad por teclado y comprobación de que cada formulario llega a un buzón que alguien lee. Es un fallo que no avisa.

6. Lanzamiento y formación

Redirecciones desde las direcciones antiguas para no perder el posicionamiento ganado, analítica verificada y una sesión grabada para que su equipo pueda publicar sin depender de nadie.

Preguntas frecuentes

¿Puedo editarla yo después?

Sí. Entregamos el sitio con un gestor de contenidos y una sesión de formación grabada. Publicar un artículo o cambiar un texto no debería requerir una factura.

¿Puedo ver ejemplos de webs que hayan hecho?

Somos una agencia nueva y todavía no tenemos webs de clientes que enseñarle; lo explicamos en el portfolio. En la llamada revisamos su web en directo y le decimos qué cambiaríamos, y esta misma web la hemos hecho nosotros.

¿Cuánto tarda?

Entre seis y diez semanas desde que cerramos la arquitectura. El plazo depende sobre todo de la rapidez con la que el despacho revise los textos, que puede ser la parte más lenta.

¿Y si ya tengo web?

La revisamos antes de proponer nada. Si la estructura aguanta y lo que falla son los textos, el formulario o la velocidad, rehacer el diseño entero es gastar de más: para eso está la rectificación web, que corrige la que ya tiene por 715 € más IVA.

¿Perderemos posiciones en Google al cambiar de web?

El riesgo existe y se reduce preparando bien el cambio. Antes de lanzar preparamos la correspondencia entre las direcciones antiguas y las nuevas, y cada página que desaparece redirige a la que ocupa su lugar. Lo que sí provoca caídas es lanzar un sitio nuevo sin ese trabajo, que es como se pierde de golpe el posicionamiento acumulado durante años.

¿Sobre qué tecnología la construyen?

La construimos en WordPress, un gestor de contenidos conocido, para que cualquier proveedor futuro sepa manejarlo. No trabajamos con plataformas cerradas de las que no se pueda salir llevándose el contenido.

¿Nos van a pedir mucho tiempo?

Una entrevista de unos cuarenta y cinco minutos por cada materia que se vaya a publicar, y la revisión de los textos que le enviemos. Es el trabajo que no podemos hacer sin usted, porque el criterio profesional que distingue una página útil de una genérica está en su cabeza, no en la nuestra.

Media hora de llamada, y un diagnóstico por escrito después

Repasamos su situación y le decimos por dónde empezaríamos. Si no encajamos, se lo diremos en esa misma llamada. El documento le llega en los cinco días siguientes.

Lo usamos solo para responderle a esta consulta.