Qué pasa si su web tarda más de tres segundos
«Si su web tarda más de tres segundos, pierde a la mitad de las visitas.» La frase circula en presentaciones de agencias y en artículos de todo tipo, no siempre con fecha y fuente. Tiene una fuente, y conviene conocerla antes de decidir nada con ella, porque dice menos de lo que parece y, a la vez, apunta a algo que en un despacho sí cuesta dinero.
Este artículo no explica cómo medir la velocidad: eso está en cómo medir la velocidad de su web. Aquí se trata de qué se pierde en esos segundos y de qué no.
De dónde sale la cifra
Sale de un estudio de Google publicado en septiembre de 2016, «The Need for Mobile Speed». Analizó más de 10.000 dominios de webs móviles con datos de Google Analytics y DoubleClick, y una de sus conclusiones fue que el 53 % de las visitas a webs móviles se abandonaban si la página tardaba más de tres segundos en cargar. El mismo estudio calculaba que una web móvil tardaba de media 19 segundos en cargar con conexión 3G.
Tres matices antes de usarla:
- Es de 2016. Las conexiones, los teléfonos y las propias webs han cambiado desde entonces. Las páginas de Think with Google que la difundían hoy redirigen a otra web de Google, sin el dato (comprobado el 8 de octubre de 2026).
- No habla de despachos. Mezcla webs de todo tipo, y no dice nada del comportamiento de quien busca un abogado con un problema urgente.
- Cuenta visitas, no clientes. Una visita abandonada no es necesariamente una consulta perdida: parte de esa gente no iba a escribir nunca.
Lo que sí sostiene, y nadie discute, es la dirección: a más espera, más gente se va antes de ver nada. Los umbrales que Google publica hoy son más exigentes que la cifra redonda: considera bueno que el contenido principal aparezca en 2,5 segundos o menos.
Qué pierde un despacho en esos segundos
La visita que no consta. La herramienta de analítica también tiene que cargar para contar a alguien. Quien se marcha antes puede no aparecer en ningún informe, así que una web lenta no muestra el abandono: muestra menos tráfico del que tiene.
La llamada que va al siguiente. En una búsqueda local, Google enseña varios despachos a la vez. Si el suyo no abre, volver atrás y tocar otro cuesta un segundo, y ese otro despacho recibe la consulta sin haber hecho nada mejor que abrir antes.
El clic que ya pagó. Si anuncia el despacho en Google Ads con puja por clic, el clic se cobra cuando la persona lo hace, no cuando la página termina de cargar. Una página de destino lenta convierte parte del presupuesto en visitas que nunca llegaron a ver la web.
La primera impresión. Quien va a contar un asunto personal busca señales de cuidado, y una web que se queda en blanco no lo es.
Qué no pierde
No pierde posiciones de forma automática por pasar de tres segundos. Google dice en su documentación que sus sistemas de posicionamiento usan las Core Web Vitals, pero también que siempre intenta mostrar el contenido más relevante aunque la experiencia de la página sea deficiente. La velocidad ayuda cuando hay varias páginas igual de útiles para una búsqueda; no sustituye a tener la página que esa búsqueda pide.
Y en el mapa de Google pesan otros factores, que Google resume como relevancia, distancia y prominencia, como se explica en la guía de la ficha de Google de un despacho y en los artículos de la ficha.
Cómo saber si a usted le pasa
Cinco minutos, con su propio teléfono:
- Desactive el wifi y use datos móviles.
- Busque su despacho en Google y toque su web, como haría un cliente.
- Cuente los segundos hasta que pueda leer algo útil, no hasta que la página esté completa.
- Repita con la página de su materia principal y con la de contacto, que son por donde entra y sale la gente.
- Si alguna pasa de tres segundos, mídala después en PageSpeed Insights para saber qué la frena.
Y crúcelo con un dato que ya tiene: si el móvil le trae visitas y no consultas, la velocidad es uno de los sospechosos, junto con el formulario.
Qué hacer si tarda
El orden que ahorra dinero es el de siempre: primero las imágenes sin comprimir, después los complementos que no se usan y las tipografías de más, y solo al final el alojamiento, que es lo más caro de cambiar. El detalle está en cómo medir la velocidad de su web, y antes de cambiar nada conviene dejar medidas las consultas, como se explica en los cinco números que sí hay que mirar.
Quien prefiera delegarlo puede contratar la rectificación web de Lexia, que incluye comprimir imágenes y quitar lo que sobra, por 715 € en un único pago, o el mantenimiento web, por 130 € al mes más un alta de montaje de 195 € que no se cobra si la web la hizo o rectificó Lexia, todo sin IVA. Una web más rápida no garantiza más consultas: quita una razón para que alguien se vaya antes de leerla.
Preguntas frecuentes
¿Es cierto que se pierde la mitad de las visitas si la web tarda más de tres segundos? La cifra viene de un estudio de Google de 2016 sobre más de 10.000 webs móviles de todo tipo, que estimó que el 53 % de las visitas se abandonaban pasados tres segundos. Es una referencia antigua y general: indica la dirección, pero no es una medida de lo que pasa en la web de un despacho concreto.
¿Una web lenta baja en Google? Google dice que sus sistemas de posicionamiento usan las Core Web Vitals, pero que siempre intenta mostrar el contenido más relevante aunque la experiencia de la página sea deficiente. La velocidad influye sobre todo cuando hay varias páginas igual de útiles.
¿Cuánto debería tardar en cargar la web de un despacho? Google considera bueno que el contenido principal aparezca en 2,5 segundos o menos, medido con datos reales de visitantes en PageSpeed Insights. Conviene comprobarlo en la pestaña de móvil.