Rectificación web para despachos de abogados

Corregir la web que ya tiene, sin rehacerla. Para cuando la estructura aguanta y lo que falla es lo que dice, cómo recoge la consulta y lo que nadie ha revisado en años.

715 € + IVA · pago único · 865,15 € con IVA

Servicios

Cuando una web no trae consultas, es tentador concluir que hay que rehacerla. Puede que no haga falta. El diseño puede estar bien y fallar lo de dentro: un titular que no dice a qué se dedica el despacho, un formulario que pide el NIF antes de hablar con nadie, una página que tarda en abrir en el móvil o unos textos legales heredados de una plantilla.

Todo eso se corrige sobre la web que ya tiene. No cambia el aspecto ni cambian las direcciones de las páginas, que es lo que suele hacer perder lo ganado en los buscadores. Por eso cuesta menos de la mitad que una web nueva.

La rectificación sirve si la estructura aguanta: el gestor se puede actualizar, hay acceso al alojamiento y se puede cambiar un texto sin depender de un desarrollo a medida. Si no aguanta, se lo decimos antes de empezar. Arreglar una web que hay que rehacer es pagar dos veces. Cómo distinguir un caso del otro lo explicamos en rediseñar o arreglar.

Antes de decidir: auditoría de web y conversión

Auditoría de web y conversión · 390 € + IVA, pago único

Qué puede estar frenando las consultas en su web, ordenado por prioridad. Incluye el recorrido de un visitante, en móvil y en escritorio, por hasta 10 páginas; una prueba real de sus formularios, su teléfono y su WhatsApp, pactada con el despacho; un informe priorizado y una sesión de 30 minutos para explicarlo. No incluye las correcciones: si decide hacerlas, van en la Rectificación web o en una landing, con su propio precio y sin descuento por haber contratado la auditoría.

Qué corregimos

Revisión de partida

Recorremos la web entera desde el teléfono hasta enviar una consulta, y miramos en su analítica qué páginas reciben visitas. Sale una lista cerrada de lo que se va a corregir, que usted aprueba antes de tocar nada.

Portada

Reescribimos el primer bloque para que diga materia, público y ciudad. Es lo que lee quien llega, y puede ser lo único que lee.

Recogida de la consulta

Formulario reducido a nombre, contacto y qué le ocurre; teléfono y WhatsApp a la vista; y una prueba real de que cada envío llega a un buzón que alguien lee.

Velocidad y móvil

Imágenes comprimidas, complementos que no se usan fuera y los fallos de visualización en el teléfono corregidos. Sin cambiar el diseño.

Textos legales y cookies

Aviso legal, privacidad y aviso de cookies revisados frente a la LSSI y el RGPD: datos de colegiación, información en el formulario y rechazo de cookies con un clic. El texto final lo valida el despacho.

Enlaces y buscadores

Enlaces rotos, páginas sin título o con el título repetido y errores que marque Search Console. Lo que impide que Google lea bien la web, sin tocar sus direcciones.

Medición

Envíos del formulario, pulsaciones en el teléfono y aperturas de WhatsApp contados. Sin esto no hay forma de saber dentro de dos meses si la corrección ha servido.

Informe de cierre

Qué se ha corregido, qué se ha dejado como estaba y por qué, y si la web aguanta así o conviene plantearse rehacerla más adelante.

Cómo trabajamos

1. Accesos y copia

Nos da acceso al gestor y al alojamiento, y lo primero que hacemos es una copia de seguridad completa. Si algo sale mal, se vuelve al punto de partida.

2. Lista aprobada

La revisión de partida acaba en una lista por escrito. Se corrige lo que está en la lista, ni más ni menos, y el precio no cambia por el camino.

3. Correcciones

Primero en una copia de prueba cuando el alojamiento lo permite, y después en la web real, fuera del horario de despacho.

4. Entrega

El informe de cierre, la medición funcionando y todos los accesos donde estaban: la web sigue siendo del despacho.

Preguntas frecuentes

¿Sirve para una web que no han hecho ustedes?

Es precisamente para eso. Solo necesitamos acceso al gestor de contenidos y al alojamiento. Si la web depende de un desarrollo a medida que nadie puede tocar, se lo diremos en la revisión de partida.

¿En qué se diferencia de una web nueva?

En que no se rehace nada. Se mantienen el diseño, las páginas y sus direcciones, y se corrige lo que falla dentro. Una web nueva cuesta 1.690 € más IVA y replantea la estructura entera; la rectificación, 715 € más IVA, y trabaja sobre la que ya existe.

¿Qué no entra?

Crear páginas nuevas, cambiar el diseño, migrar a otro gestor de contenidos o reescribir la web entera. Si la revisión de partida muestra que hace falta alguna de esas cosas, se lo decimos y se presupuesta aparte.

¿Me garantizan más consultas?

No, y desconfíe de quien se lo garantice. Las consultas dependen de cuánta gente llega a la web y de lo que busca, y eso no lo controla nadie. Lo que sí queda es la medición montada, para comparar con datos el antes y el después en lugar de fiarse de una impresión.

¿Cuánto tarda?

Depende del estado de la web y de lo rápido que el despacho valide los textos, que es la parte que más puede atascarse. El plazo se fija por escrito junto con la lista de correcciones.

¿Y después?

Nada obligatorio. La web queda corregida y es suya. Si prefiere que alguien la mantenga al día para que no vuelva a degradarse, está el mantenimiento web, a 130 € al mes más IVA (con un alta de montaje de 195 € más IVA, que no se cobra si la web la ha rectificado Lexia).

Media hora de llamada, y un diagnóstico por escrito después

Repasamos su web y le decimos si se puede corregir o si conviene rehacerla. Si no encajamos, se lo diremos en esa misma llamada. El documento le llega en los cinco días siguientes.

Lo usamos solo para responderle a esta consulta.