Cómo elegir una agencia de marketing jurídico

Ekaitz Gordejuela5 min de lectura

Contratar una agencia de marketing es una decisión que la mayoría de despachos toma una vez cada varios años, sin el vocabulario para distinguir una propuesta sólida de un discurso bien ensayado. Esto es lo que conviene preguntar antes de firmar, y por qué cada pregunta importa.

Antes de escribir esto discutimos si convenía. Publicar las preguntas más incómodas que le pueden hacer a una agencia significa aceptar que también nos las hagan a nosotros, y que alguna de las respuestas no sea la que le gustaría oír. Preferimos esto a que las descubra después de firmar.

La reunión no es una conversación entre iguales

Un despacho contrata una agencia de marketing cada varios años, muchas veces por primera vez. La agencia, en cambio, hace esa misma reunión cada semana, con el discurso pulido y las objeciones previstas. Esa asimetría no juega a su favor, y la única forma de corregirla es preguntar con método, no con confianza.

Publicamos una plantilla descargable con veinte preguntas, agrupadas en seis bloques: resultados y expectativas, propiedad de sus activos, deontología y RGPD, medición, precio y permanencia, y equipo. Aquí resumimos las que, en nuestra experiencia con despachos, marcan la diferencia entre una agencia que trabaja para usted y una que le retiene por contrato.

La pregunta que casi nadie hace: ¿de quién es la web cuando se acabe?

Antes de hablar de precio o de resultados, pregunte quién es el titular del dominio, del hosting y de las cuentas de publicidad. Si la respuesta es "eso lo llevamos nosotros por comodidad técnica", ya tiene un problema, aunque todavía no lo sepa. Una agencia que retiene sus activos no tiene un cliente satisfecho, tiene un cliente que no puede irse aunque quiera. Pida las credenciales de administrador desde el primer día y compruebe que puede exportar el contenido y cambiar de proveedor sin depender de que alguien se las devuelva.

Deontología y RGPD: donde el marketing genérico se equivoca

Un abogado no puede prometer el resultado de un procedimiento, y eso condiciona cada texto y cada anuncio que se publique en su nombre. Pregunte cómo se aseguran de que la publicidad no incluya frases como "le conseguimos la nacionalidad" o "resultado garantizado": si nadie en la agencia sabe explicárselo, están operando fuera del código deontológico sin saberlo, y la responsabilidad ante el colegio recae en el despacho, no en la agencia. Pregunte también quién revisa que el formulario de contacto cumpla RGPD y LSSI: recoger datos de clientes potenciales sin base legal ni cláusula informativa es una infracción sancionable, y de nuevo el responsable final es usted.

Si no le dan acceso propio, no está midiendo: está confiando

Pida acceso directo a Google Analytics, Search Console y al panel de anuncios, no un informe mensual en PDF que la agencia decide qué le enseña. Y pregunte cómo conectan una visita a la web con un expediente firmado, no solo con un clic: sin esa cadena completa hasta su gestor de casos, todo lo demás son cifras sin relación con la facturación. Es la misma lógica que explicamos con más detalle en qué medir en el marketing de un despacho.

Precio, permanencia y quién lleva su cuenta de verdad

Antes de firmar, conviene aclarar tres cosas:

  • Si el precio que le dan hoy es el que pagará dentro de seis meses, o si sube una vez que dependa de la agencia.
  • Cuál es la permanencia mínima y qué penalización tiene salir antes de tiempo.
  • Si el honorario de gestión sube cuando sube el presupuesto de publicidad: si es así, a la agencia le interesa que gaste más, no que gaste mejor.

Pida también el desglose entre lo que se va en gestión y lo que se va en medios (anuncios, herramientas): tiene derecho a saberlo. Nosotros publicamos nuestros servicios con su precio a la vista y trabajamos con un compromiso inicial de tres meses, después mes a mes, sin permanencia larga que le ate si algo no funciona.

La pregunta que también nos incomoda a nosotros

Entre las veinte hay una que probablemente nos haga a nosotros mismos: ¿cuántos despachos como el suyo llevan ya? La respuesta honesta hoy es que somos una agencia nueva, especializada en exclusiva en despachos de abogados, y que no tenemos todavía el volumen de clientes que le permitiría hablar por teléfono con varias referencias de su sector antes de firmar. No lo disimulamos ni lo compensamos con casos inventados: preferimos perder una reunión a construir la confianza sobre algo que no existe.

Lo que sí puede pedirnos, y a cualquier agencia nueva, es método en lugar de trayectoria: cómo se define un buen mes para su despacho, quién lleva su cuenta el día a día y cuántas cuentas más lleva esa misma persona, con qué frecuencia habrá seguimiento y qué pasa si un correo urgente no se responde a tiempo. Son preguntas que una agencia sin historial puede responder igual de bien que una con quince años, y son las que de verdad predicen cómo será trabajar juntos.

Antes de firmar, con cualquiera

No hace falta que la agencia que elija acierte en las veinte preguntas. Ninguna agencia es perfecta, y algunas respuestas incomodan también a la que las escribió. Lo que debería preocuparle es una agencia que evite el papel, que no sepa responder con claridad o que le pida confianza en lugar de pruebas. Pídale que conteste esta plantilla por escrito antes de firmar nada. Si se niega, ya tiene su respuesta.

Puede descargar la plantilla completa con las veinte preguntas, en PDF, y llevarla impresa o en el móvil a la primera reunión, sea con nosotros o con cualquier otra agencia. Si prefiere que se la respondamos en persona, reserve un diagnóstico de media hora.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo de permanencia es razonable con una agencia de marketing jurídico?

Una permanencia inicial corta, de unos tres meses, y después contratación mes a mes sin penalización alta por salir. Si la permanencia supera el año o la penalización por irse es más cara que seguir pagando, es una señal de alarma.

¿Puede una agencia de marketing jurídico garantizar resultados?

No, y si se lo ofrecen debería preocuparle. El marketing influye en la demanda, no la controla, y un despacho no puede captar clientes garantizando el resultado de un procedimiento sin salirse del código deontológico de la abogacía.

¿Qué pasa con mi web y mis cuentas de publicidad si dejo de trabajar con la agencia?

Deben quedar a su nombre desde el primer día: dominio, hosting, cuenta de Google Ads y accesos de administrador. Si la agencia los retiene "por comodidad técnica", no tiene un cliente satisfecho, tiene un cliente que no puede irse.

¿Importa que la agencia sea nueva y no tenga muchos despachos como el mío entre sus clientes?

Es una limitación real y conviene decirla así, sin adornarla. Una agencia nueva no puede ofrecer referencias de su sector, pero sí puede responder con método: cómo mide, quién lleva la cuenta y qué pasa si algo urgente no se atiende a tiempo. Eso predice mejor el día a día que la antigüedad por sí sola.

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