Qué escribe en Google alguien que necesita un abogado

Ekaitz Gordejuela4 min de lectura

Hay una distancia grande entre las palabras que usa un despacho para describirse y las que usa una persona con un problema para buscar ayuda. Casi ninguna búsqueda jurídica empieza con «despacho de abogados». Empieza mucho antes, con una duda concreta y con las palabras de quien todavía no sabe cómo se llama lo que le pasa.

Entender esa distancia es lo que separa una web que recibe visitas de una que recibe consultas.

Fase 1: no sabe qué le pasa

Es el momento más largo y el que casi nadie trabaja. La persona describe su situación, no su necesidad jurídica:

  • «me han echado del trabajo sin avisar»
  • «cuánto tarda un divorcio si estamos de acuerdo»
  • «qué papeles necesito para renovar mi tarjeta»
  • «mi casero no me devuelve la fianza»

Fíjese en que no aparece la palabra «abogado» en ninguna. Quien busca así no está eligiendo despacho: está intentando entender su problema. Si su web responde esa pregunta con claridad y honestidad, entra en su radar en el momento en que aún no hay competencia por su atención.

El contenido que corresponde a esta fase son artículos que responden la pregunta tal como se formula, empezando por la respuesta. No un texto que «habla de» el despido improcedente, sino uno que responde en las primeras líneas cuánto tiempo hay para reclamar y qué pasa si se deja pasar.

Fase 2: ya sabe qué necesita

Aquí sí aparece el vocabulario jurídico, casi siempre acompañado de una ciudad:

  • «abogado laboralista Cáceres»
  • «abogado extranjería Badajoz»
  • «abogado de familia cerca de mí»

Es la fase donde se decide la llamada, y es donde entra en juego el mapa: estas búsquedas activan el bloque local, con sus tres fichas. Aquí no gana quien mejor explique, gana quien esté bien colocado y transmita confianza a primera vista: reseñas recientes, ficha completa, horario correcto, fotografías reales.

El contenido que corresponde a esta fase no es un artículo: es su página de servicio y su ficha de Google. Una página por área de práctica, con su propia forma de contacto, y una ficha con la categoría principal bien elegida.

Fase 3: está comprobando quién es usted

La última búsqueda antes de llamar suele ser el nombre del despacho, o el del abogado. Quiere saber si existe, desde cuándo, quién le va a atender y qué dicen otros.

Aquí decide su página «sobre el despacho», su colegiación visible, sus reseñas y si el teléfono se puede pulsar desde el móvil. Es la fase más corta y la que más conversiones pierde por detalles tontos: un formulario de nueve campos, un teléfono que no es un enlace, una foto de archivo con una maza de juez, que ni siquiera existe en el derecho español.

El error de saltarse la primera fase

La mayoría de despachos escribe solo para la fase 2. Es comprensible: es donde está el cliente listo para contratar. El problema es que ahí es donde está también toda la competencia, incluidos los directorios y comparadores con presupuestos que un despacho pequeño no va a igualar.

La fase 1 es más barata de ganar, se acumula con el tiempo y tiene un efecto secundario valioso: los asistentes de inteligencia artificial se alimentan precisamente de contenido que responde preguntas concretas. Un párrafo claro que resuelve una duda tiene muchas más probabilidades de ser citado que un texto genérico de servicios. De eso hablamos en por qué su despacho no aparece en ChatGPT.

Cómo saber qué le busca a usted

No hace falta adivinar. Search Console, que es gratuita, le dice exactamente por qué búsquedas está apareciendo su web y cuáles se llevan clics. Casi siempre hay sorpresas: consultas que usted no habría escrito nunca y que traen visitas, y términos que creía importantes y no aparecen.

Y una fuente que suele estar más cerca: las preguntas que llegan al teléfono y al WhatsApp del despacho. Anotar durante dos semanas cómo formula la gente su problema (con sus palabras, no con las de usted) es la investigación de palabras clave más barata y más certera que existe.

Volver al Diario

¿Prefiere que lo veamos sobre su caso?

Media hora por videollamada, con un diagnóstico por escrito al terminar.

Lo usamos solo para responderle a esta consulta.